Bueno pues como resulta que las susodichas máquinas de anillos escasean y que cuando encontramos una nos dejamos el sueldo y no nos sale la deseada princesa decidí, aún a riesgo de tener una respuesta negativa, escribir a la empresa fabricante y exponerle el caso.
En un par de días me respondió un señor muy amable diciéndome que no era política de la empresa enviar productos por correo y que en breve existiría una web para completar colecciones pero que, sin que sirviera de precedente, Leire recibiría por correo su tan ansiado anillo de la princesa Yasmine.
El pasado martes recibimos un aviso de correos de que tiene un paquete para recoger. No os imaginais que noche y que mañanita nos dió con la impaciencia. Ya quería ir a buscarlo en el momento que se lo dijimos y se pasó toda la noche y toda la mañana preguntando cuando ibamos a ir a recogerlo.
En fin que el miércoles teniamos que ir a hacer un analisis al hospital de la Vall d'Hebrón y cuando regresamos a casa a eso de las 11.00, la vuelta nos llevo su tiempo ya que tuvimos que bajarnos del autobús porque se mareaba, caminar un ratito, parar a hacer pipí en un ambulatorio, volver a coger el autobús, llegar a correos, esperarnos a que atendieran a 27 personas que teníamos delante y por fin recogemos el paquete.
No os podeís imaginar su cara cuando vió un paquetarro enorme y es que el señor J. además del anillo de la Yasmine le había enviado cuatro bolas y dos pelotas más. Un festival vaya.
